miércoles, 12 de noviembre de 2008

Otra noche solitaria


No puedo esperar otro dia hasta llamarte,
has llegado a mi corazón en un violín y todo latió con fuerza.
Pero otra noche solitaria (y otra, y otra.
Puede llevarse para siempre (y otra, y otra).
Nos hemos encontrado el uno al otro para culparnos,
es todo lo mismo para mi, amor
Porque se que lo que siento es lo correcto.
No más noches solitarias,
no más noches solitaras,
eres la luz que me guía
día o noche estoy siempre allí.

Puede que pierda el entusiasmo de estar cerca tuyo,
Y si toma un par de años
convertir tus lágrimas en risas
haré que lo que siento sea lo correcto.

No más noches solitarias,
no habrá otra.
No más noches solitarias,
eres la luz que me guía
día o noche estoy siempre allí
y no me iré hasta que me digas eso...
No, nunca me iré.

Sí sé que lo que siento es lo correcto.
No más noches solitarias,
núnca habrá otra.
No más noches solitarias,
eres la luz que me guía
día o noche estoy siempre allí
Y no me iré hasta que me digas eso...
No, nunca me iré.
no, no...

lunes, 10 de noviembre de 2008

Princesa malvenida



Entre la cirrosis
y la sobredosis
andas siempre, muñeca.
Con tu misma camisa
y, en lugar de sonrisa,
una especie de mueca.
¿Cómo no imaginarte,
cómo no recordarte
hace apenas dos años?
Cuando eras la princesa
de la boca de fresa,
cuando tenías aún esa forma
de hacerme daño.
Ahora es demasiado tarde, princesa.
Búscate otro perro que te ladre, princesa.
Maldito sea el gurú
que levantó entre tú
y yo un silencio oscuro,
del que ya sólo sales
para decirme, "vale,
déjame veinte mangos".
Ya no te tengo miedo
nena, pero no puedo
seguirte en tu viaje.
Cúantas veces hubiera dado la vida entera
porque tú me pidieras
llevarte el equipaje.
Ahora es demasiado tarde, princesa...
Tú que sembraste en todas
las islas de la moda
las flores de tu gracia,
¿cómo no ibas a verte
envuelta en una muerte
con asalto a farmacia?
¿Con qué ley condenarte
si somos juez y parte
todos de tus andanzas?
Sigue con tus movidas,
pero no pidas
que me pase la vida
pagándote fianzas.
Ahora es demasiado tarde, princesa
Búscate otro perro que te ladre, princesa